Josep Muñoz Redón (El arte de la existencia)

FILOSOFÍA DEL NO (Rechazar)

¡Qué es un rebelde? Un hombre que dice no.
A. Camus

Diógenes no come, no habla, no se relaciona con la gente, no mantiene relaciones sexuales, desprecia el dinero, la riqueza, los honores; apenas va vestido, no escribe, no participa en el juego político, económico o social; no trabaja, no lee, no tiene casa, no tiene pareja, no tiene hijos, no tiene vergüenza... No conozco ningún otro filósofo tan emblemático de esta <<filosofía del no>> que invocaba Albert Camus: << Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice no>>.
El cínico adopta un estilo de vida que representa su independencia y proclama la necesidad de autosuficiencia para conseguirla, pero para conseguir esta autosuficiencia hay que vivir de una manera sencilla, con deseos que puedan satisfacerse fácilmente y con las únicas pertenencias que uno pueda <<salvar en caso de naufragio>>. Los cínicos concedían un gran valor a la austeridad. Si el emperador te ofrece un lato de lentejas, es mejor rechazarlo porque aceptarlo sería una manera de perder la libertad.
El cinismo es una forma de vivir, pero también de pensar y de expresase y, como no se han conservado las obras de los primeros cínicos, hoy son conocidos en gran parte a través de dichos y anécdotas. Mientras los filósofos clásicos se dedicaban con devoción al parloteo, el culto de las palabras, el diálogo o la argumentación, los cínicos preferían la acción: <<Es propio de ignorantes hablar mucho y, para quién así obra, no sabe poner freno a su parloteo>>.
Las acciones más radicales son las que se atribuyen a Diógenes, tales como masturbarse o defecar en público, mear encima de alguien, escupir a la gente o hablar en favor del incesto y del canibalismo. Todos estos hechos son actos deliberados de protesta contra las costumbre sociales y morales.
La riqueza del filósofo reside en el dominio y el poder que tiene sobre sí mismo. Diógenes es un mendigo sin vergüenza porque desprecia el dinero: <<El amor al dinero es la metrópolis de todos los males>>. En la economía cínica, la pobreza es una virtud imprescindible. El pobre real es quien desea más de lo que tiene. Antístenes vendió su bienes y repartió las ganancias entre sus amigo. Crates hizo lo mismo después de asistir a una representación teatral. Mucho tiempo después, Wittgenstein seguirá la misma senda de austeridad y autosuficiencia.
La libertad radical es libertad de pensamiento, de acción y de palabra. El cínico se diferencia de los demás por su desvergüenza radical, por adoptar maneras de vida que escandalizan a su sociedad, por predicar la autosuficiencia, la libertad de palabra y la austeridad como elementos necesarios para conseguir la tranquilidad de ánimo y, con ello, la felicidad. Se proclaman cosmopolitas y liberados de cualquier obediencia a las instituciones, convenciones o leyes, por ser estas siempre locales y ellos considerarse ciudadanos del mundo. En cualquier lugar se encontraban como en casa.

* Josep Muñoz Redón (Prohibido pensar) Parásitos versus catalizadores del pensamiento

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