Ulrich Beck (Una Europa alemana)

MÁS DEMOCRACIA MEDIANTE MÁS EUROPA

A menudo se reflexiona sobre la transformación europea desde el punto de vista institucional. Cuando se plantea la cuestión de la democracia, se escuchan inmediatamente propuestas relativas a reformas institucionales, se discuten las competencias del Parlamento europeo, etcétera. Pero también hay que plantear la cuestión de la democracia desde el punto de vista de los ciudadanos, desde abajo, por así decir, desde el bullicioso hervidero de la integración horizontal. Solo cuando la gente vea en Europa su propio proyecto, solo cuando sea capaz de adoptar la perspectiva de los ciudadanos de otros países europeos tendrá sentido hablar de la integración vertical de la democracia europea.
Se trata pues de comprensión mutua, de la capacidad de ver el mundo a través de los ojos de los demás, de la óptica cosmopolita. Birgit Schönau, corresponsal en Italia, adopta en un articulo el punto de vista de los habitantes de los países del sur de Europa y describe cómo perciben ellos el proceder del Gobierno alemán y de las instituciones internacionales:

         Ahorro, ahorro, ahorro, Informar, adelgazar. Reactivar la economía. Todo rapidito. Y si no, al rincón. Las maestras de la escuela del Sur son dos mujeres a primera vista muy distintas: la elegante francesa Christine Lagarde y la resolutiva alemana Merkel. A Lagarde no se le mueve ni un pelo de su sitio, cultiva el ascetismo, no se permite por principio ni un vasito de vino.  Merkel no es tan severa consigo misma y su peinado. Pero sí con los demás.
   
El aspecto de las poderosas damas está marcado por una protestante actitud de renuncia, <<no conocen la absolución, el perdón. Ellas mismas lo negarían, claro está, pero el Sur las ve así>>. El sur lo ve así: estas palabras introducen el punto de vista cosmopolita. <<El norte>> amplía su conocimiento de sí mismo desde la mirada del <<sur>>
Autores escépticos en lo tocante a la construcción de una sociedad europea suelen argumentar que las sociedades nacionales se integran en torno a valores. Pero por el momento no hay valores comunes a nivel europeo. Lo que sí hay, en cambio, es multitud de conflictos, enfrentamientos en torno a la salvación del euro y los programas de ahorro; Birgit Schönau habla incluso de un <<combate cultural>>. La óptica cosmopolita podría ampliar la cohesión en esta Europa del conflicto. Para ello sería necesario que los alemanes particulares, por ejemplo, aprendieran a ponerse en la situación de los griego y <<ver>> lo que les asusta, atormenta, enfurece, lo que piden y, no menos importante, lo que a sus ojos significa la conducta de Alemania, por qué ven en ella arrogancia, un nuevo imperialismo; y exige también que los griegos particulares se pongan en el lugar de los alemanes y <<vean>> por qué algunos les reprochan corrupción, insuficiente moral contributiva, despilfarro, etcétera.
Si la capacidad de ponerse en el lugar del otro es una condición necesaria para el surgimiento de una Europa democrática, necesitamos una campaña de alfabetización cosmopolita para Europa. ¿Cómo podemos superar la hegemonía cultural de los euroescépticos, que no conocen más que una lánguida Europa de los domingos, y crear una Europa de los ciudadanos plena y vital? ¿Cómo asegurarnos de que tantos individuos como sea posible reciban la oportunidad de aprender a verse desde la perspectiva de los otros? ¿Cómo conseguir que la acción conjunta sea el fundamento de la participación democrática en Europa?
<<Doing Europa>>; esta es la respuesta de Helmut Schmidt, Jürgen Habernas, Herta Müller, Senta Berger, Jacques Delors, Ricard von Weizsäcker, Imre Kertész y otros célebres europeos presentaron en mayo de 2012. Como están convencidos de que la democracia europea tiene que crecer desde abajo, como han comprendido que no existe un <<pueblo europeo>>, sino una Europa de los individuos que han de convertirse en el soberano de la democracia europea, promueven la introducción de un año de voluntariado europeo pata todos. Se trata de que en el futuro no sólo los jóvenes y los integrantes de las élites educativas tengan la posibilidad de hacer realidad un pedazo de Europa desde la base viviendo en otro país y en otro espacio lingüístico, sino que todos puedan hacerlo, también trabajadores normales, pensionistas y desempleados.

Ulrich Beck (Libertad o capitalismo) Conversaciones con Johannes Willms


analytics